domingo, 15 de abril de 2012

PAUL (VALÉRY) ESCUCHABA UNA MÚSICA...

VERSIÓ EN CATALÀ

VERSIONE IN ITALIANO


Paul Valéry (1871-1945)


Seguramente era de noche. Seguramente hacía frío. Aquel frío seco y francés.

Paul acababa de cumplir 21 años y seguramente sintió como se cerraba una puerta que no existía. El silencio absoluto. Un amor obsesivo y fracasado. Madame de Rovira, la mujer misteriosa que hizo que Paul no volviera a escribir poemas durante más de 20 años.

Seguramente Paul siempre tendría frío a partir de ese momento. Y buscaría los versos que no escribiría entre libros de filosofía y matemáticas. Seguramente pasaría sus días como funcionario buscando la palabra exacta que volviera a abrir esa puerta inexistente que se cerró una noche fría de aquel octubre de 1892.

Se vestiría cada mañana con el abrigo de la racionalidad y el escepticismo. Pasaría el tiempo analizando el movimiento de las bailarinas y de las olas del mar.

Hasta que entonces un día. El ritmo, simplemente el ritmo. Las olas. La vida y la muerte. Saber que el poema no se acaba nunca y abandonarlo abriendo un poco la mano. Como si fuera un pájaro herido que se anima a volar por fin.

El cementerio marino aparece en el año 1920. 28 años después de aquel octubre frío en que Paul Valery decidió que no volvería a escribir poesía.

Un día le preguntaron por el proceso de escritura. Paul sabía que podía haber hablado de filosofía y matemáticas en ese momento para explicar su poema. Miró lejos y dijo como si no le hablara a nadie: escuchaba una música dentro de mi cabeza ...



¿No os entran ganas de llorar?

lunes, 9 de abril de 2012

DERRIBANDO TEMPLOS

VERSIÓ EN CATALÀ

VERSIONE IN ITALIANO



Existe un hermoso templo japonés, el templo de Ise, en Kioto, que nos recuerda la imperdurabilitat del mundo que nos rodea. Es el lugar más sagrado del shintoismo y guarda el espejo sagrado de la diosa solar Amaterasu.

Este templo fue construido hace 1500 años y la tradición obliga a derribarlo cada veinte años para volver a construirlo exactamente de la misma manera. Así se permite que cada generación tenga la responsabilidad de volver a participar en la creación de parte de su cultura y se cumple lo que tantas veces se ha planteado a lo largo de la historia: cada generación se merece vivir su revolución, para poder seguir avanzando, para no estancarse, para no pudrirse en la autocomplacencia. Destruir para volver a construir. De lo que parece inevitable intentamos sacar el máximo provecho.

Derribemos nuestro particular templo de Ise, con el respeto que se merece, rodeados de la belleza de las flores del cerezo, y mientras lo volvemos a reconstruir quizá descubriremos nuevos detalles que hasta ahora estaban escondidos en la selva de la rutina, nuevos reflejos en el espejo divino de Amaterasu.

martes, 3 de abril de 2012

QUERIDO HANS CHRISTIAN

VERSIÓ EN CATALÀ

Hans Christian Andersen (1805-1875)


Querido Hans Christian,

un día después de tu cumpleaños, es primavera y llueve. Te recuerdo. Recuerdo tu tristeza, tus cuentos tristes y bellos. Criaturas muertas, perdidas, abandonadas. Como en los mejores cuentos de hadas. Llueve y es un buen día para elegir entre la eternidad húmeda de las sirenas o el amor imposible de los marineros. ¿Se habrá hecho grande tu sirenita? ¿Habrá aprendido por fin a tomar las decisiones correctas? Llueve y un soldadito de plomo abandonado trepa por la planta de habichuelas mágicas para enseñarle el paisaje a una bailarina tímida. Se ven patos y cisnes, se ve un emperador ridículo que se pasea desnudo por la calle, se ven princesas delicadas que no pueden dormir por culpa de un guisante, se te ve a ti, Hans, paseando por las calles de Roma, viajero y soñador, huyendo de la pobreza, volando como un cisne salvaje.

Es primavera y llueve y la Reina de las Nieves descansa en su palacio de hielo y soledad. Gracias por este cuento, Hans, que te redime de todo. Luchamos contra el frío, como siempre. Bailamos sin parar, con nuestros zapatos rojos, Hans, porque ya hemos descubierto la manera de hacerlos parar. Volamos cómo siempre, Hans, de la mano de aquella niña muerta de pobre que vendía cerillas en la calle y que en mis sueños se transforma en princesa valiente y nos salva a todos del frío.

Ya lo sé, que los cuentos de hadas de verdad no son felices pero hoy es el día después de tu cumpleaños y sé exactamente donde podríamos ir a celebrarlo, si quieres, mientras te recuerdo paseando por Londres junto al señor Dickens, viajero, escritor, aspirante a bailarín, soñador.

Cómo no iba a acordarme de ti, Hans Christian, si es primavera y llueve?

sábado, 24 de marzo de 2012

NO ESCRIBIMOS POEMAS

VERSIONE IN ITALIANO

VERSIÓ EN CATALÀ




En realidad no escribimos poemas.

Sólo los recuerdos de lo que nunca pudo ser, de todo lo que nunca llegamos a ser.

domingo, 11 de marzo de 2012

DEJAR QUE PASE FEBRERO

VERSIÓ EN CATALÀ

Quizás todo consiste en dejar que pase febrero, en observar de reojo el libro que lee el vecino del metro, en no ser capaz de recordar los versos exactos de aquel poeta porque hay ciertas cosas que se deben recordar cuando llueve y ahora no llueve y el aire sucio nos tapa como una cortina de desmemoria y no nos deja recordar por qué era importante dejar pasar febrero, espiar el libro del vecino, recordar los versos de aquel poeta ...

No me encontrarás nunca bajo la lluvia, ya sabes. Esperaremos tras los cristales de esta cafetería en Bloomsbury donde nos escondemos siempre a planear la mejor manera de quedarnos a dormir en el Museo Británico, acariciar la piedra Rosetta, perdernos entre tesoros que resuenan en nuestra alma como campanas, como recordar un sueño en blanco y negro donde ya nos conocíamos sin saberlo.

Dejar que pase febrero, cerrar todas las puertas de casa, alimentar gatos que no son nuestros, bajar a la calle a comprar un trozo de pastel de chocolate antes de que la lluvia londinense nos recuerde todas las cosas que hemos decidido olvidar.

domingo, 29 de enero de 2012

RECORDANDO A VIRGINIA UN 25 DE ENERO

VERSIÓ EN CATALÀ



VIRGINIA WOOLF (1882-1941)

El 46 de Gordon Square, en Londres, no existe en realidad. Cosas de la guerra. Pero seguimos imaginando las habitaciones pintadas de blanco donde Virginia respiraba alegrías y tristezas, la ebullición de las palabras, la casa llena de ideas, gente entrando, saliendo, creando los vínculos que sólo saben tejer aquellos que tienen el alma llena de mundos improbables.

Virginia escribiendo, su hermana Vanessa pintando. Intentamos olvidar la tristeza de la casa de Hyde Park. La tristeza infinita de Virginia tras la muerte de su madre, hermosa modelo de pintores prerrafaelitas nacida en la India, la muerte de su hermana Stella, la muerte de su padre. Virginia adolescente rodeada de muertos. Acaricio distraída el roble japonés que adorna la plaza. Virginia juega a ser equilibrista en la delicada frontera entre la vida y la muerte. Escribo su nombre en mi lista de escritoras suicidas (Sylvia, Anne, Virginia ...) Vuelvo a leer las cartas de despedida a su hermana Vanessa y a su marido Leonard, No creo que dos personas hubieran podido ser más felices lo que lo hemos sido nosotros.

Virginia intentando captar cada detalle de la existencia, cada olor, cada sabor, cada salto de la conciencia, cada sueño tomando forma en su máquina de escribir, el flujo de las palabras por fin desatadas, salvajes, como el río de Sussex donde se suicidó, Virginia en el deshielo primaveral de principios de siglo, hablando sola, inventando monólogos oníricos, siendo feliz, sintiéndose desgraciada, Leonard a su lado, Virginia feliz, Virginia creando.

Los fantasmas de Bloomsbury me acompañan un rato hasta mi cafetería secreta. Ofrezco una sonrisa discreta a los ángeles de Swedenborg que insisten en explicarme historias increíbles. Ahora no. Hace frío y llueve. Hace 130 años que nació Virginia. Hay ángeles que pueden esperar.

Bajo un roble japonés.

miércoles, 4 de enero de 2012

CUALQUIER DIA LLEGARÁ UN AÑO NUEVO

VERSIÓ EN CATALÀ

VERSIONE IN ITALIANO

ENGLISH VERSION

Cualquier día llegará un año nuevo y nos encontrará contemplando el fuego desde la entrada de la cueva donde empieza todo.

Donde empezamos a transformarnos en la leyenda que alguien escribe en hojas de papel invisible.

Donde empezamos a convertirnos en el sueño del nómada que acaricia el viento con sus pestañas.

Donde empezamos a convertirnos en la esperanza de quien no tiene miedo y sabe que debe salir de la cueva para que comience todo.

Cualquier día llegará un año nuevo y nos encontrará inventando palabras nuevas, cambiando el nombre de las cosas que ya existen, aprendiendo idiomas antiguos que sólo hablan las hadas buenas de los cuentos infantiles.

Cualquier día llegará un año nuevo y no nos daremos cuenta.
Porque cambiaremos el reloj por la brújula.
Porque no nos importará saber qué hora es sino hacia dónde debemos caminar.

No echaremos nada de menos porque todo será nuestro.